Línea Caliente/Omar Miranda, los estertores de Miguel Angel Yunes/Edgar Hernández

¡La Rebelión de la Granja!

De pronto, la magia de la política, cercenó la unidad legislativa panista. La partió en dos poniendo en serio riesgo a la segunda reserva electoral de Veracruz.
Son acaso los últimos paletazos del exgobernador Miguel Angel Yunes, quien tras la llegada de su ex aliado Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, a la máxima dirigencia del Partido Acción Nacional en Veracruz, se mueve en lo oscurito, en el divide y vencerás.
Se aferra a un poder ficticio escudado en una bancada legislativa desgastada, decadente y en franca desventaja.
La crisis se recrudece a partir de la designación del nuevo coordinador de la bancada panista en el Congreso de Estado, Omar Guillermo Miranda Romero, un joven legislador a quien ha tocado construir en buena medida la victoria de Guzmán, llamado el “Chapito”, sobre el cuestionado por corrupción José Mancha, “dedazo” de Yunes.
Todo inicia el pasado 8 de septiembre cuando se lleva a cabo una segunda ronda de elección del Comité Directivo del PAN que daría como resultado la ratificación, el 4 de noviembre, del llamado cacique de Tantoyuca.
Consecuentemente en pleno uso de sus atribuciones reglamentarias Joaquín Guzmán en reunión con su bancada, se decide por Omar Miranda, como Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, situación que aparentemente fue acatada por todo el grupo legislativo.
Eso sucedió el día 12 de noviembre.
Sin embargo, 24 horas después ante la convocatoria de unidad de Guzmán a los 13 diputados de la bancada, se registra la rebeldía de una parte de los legisladores conformando un nuevo grupo denominado “Acción Nacional”, así como la deserción –sin renuncia de por medio- de Judith Pineda, autoproclamándose diputada independiente.
Los diputados disidentes a juicio de la nueva dirigencia panista eventualmente serán expulsados ya que por reglamento no pueden formar una bancada en paralelo, al considerarse ese tipo de acciones como “indisciplina que amerita la suspensión de sus derechos y expulsión”.
Esos son los hechos.
En el deslinde de responsabilidades nos encontramos con que los ocho diputados locales panistas disidentes son los más cercanos a Miguel Angel Yunes, mismos que hacen eco al mandato del patrón olvidando los nuevos tiempos en donde el poder del pasado simplemente se fue tras la derrota del hijo de Yunes.
Los ocho disidentes, que finalmente habrán de entrar al redil o ser expulsados, son Montserrat Ortega, esposa de Pepe Mancha, Sergio Hernández, ex líder de la bancada, Arturo Serna, Juan Manuel Unanue Abascal, María de Jesús Martínez, María Graciela Hernández, María Josefina Gamboa y Judith Pineda.
En paralelo, deberán acatarse las nuevas líneas políticas de trabajo en donde no jugarán más papá e hijo Yunes y menos aún la rémora de Pepe Mancha, quien es investigado por un tema de corrupción familiar.
Serán pues otros los actores en juego para las intermedias y para la gubernamental en donde ya asoma Julen Rementería y una nueva corriente de jóvenes panistas en busca de espacios electorales.
Toda esta rebambaramba ha sido la resultante de una falta de respeto a los acuerdos.
Y es que de inicio se había pactado con el ex gobernador Yunes que el “Chapito”, sería quien entrara al relevo de Mancha, pero al aterrizar dicho acuerdo con el hijo perdedor éste decidió que no sería así.
Ello provocaría una fractura cuyas consecuencias mandarían a ultratumba los propósitos sucesorios de la familia Yunes, que ha venido invirtiendo no solo cientos de millones de pesos en el hijo, sino que construyó la circunstancia en favor del PAN para llevarlo a constituirse como la segunda fuerza electoral con más de 1.5 millones de votos en la última elección.
La resultante es que hoy el pastel es de otros.
Tiempo al tiempo.

 

error: